Historia 1

Un creciente mercado negro en Europa

Existe un creciente mercado negro en Europa.

Dirigido por organizaciones criminales, dicho mercado negro está oculto y resulta peligroso y perjudicial para todos. Este mercado negro basa su actividad en el comercio ilegal de gases refrigerantes. Estos son, los HFC (hidrofluorocarbonos), utilizados mayoritariamente en refrigeradores, aires acondicionados, aerosoles y extintores.

Desde 2015 el uso de los HFC en Europa se está reduciendo de manera paulatina a la par que se están desarrollando e implementando soluciones alternativas. Los HFC representan un porcentaje reducido del total de gases de efecto invernadero. Sin embargo, muchos países del mundo se han comprometido a disminuir el uso de HFC de alto PCA a fin de minimizar su impacto medioambiental.

La UE se ha comprometido con esta reducción paulatina a través de un sistema de cuotas fijado a través de la regulación F-Gas, que entró en vigor en 2015. Para 2030, el total del PCA de los HFC se reducirá en cerca de un 80% en Europa.

Pero las organizaciones criminales están menoscabando este sistema de cuotas. Al importar HFC de manea ilegal en muchos países europeos, la cifra de gases refrigerantes permitida por ley acaba siendo mucho mayor.

Esta situación tiene un impacto directo contra los objetivos climáticos marcados por ley y compromete, además, los esfuerzos para reemplazar los HFC con alternativas más sostenibles, a la vez que socava el compromiso y acciones de la Unión Europea para convertirse en un continente neutro en carbono de cara a 2050.

Según los datos de 2018, cuando se redujo la cuota por última vez, este mercado negro podría tener un impacto de hasta 34 millones de toneladas equivalentes de CO2. Esto sería lo mismo que incorporar 25 millones de coches a las carreteras de la UE -lo equivalente a todos los coches que se utilizan en España-. Si se comparara el Potencial de Calentamiento Atmosférico de los HFC ilegales junto a los de los Estados Miembros de la UE, el mercado negro representaría el 20º mayor emisor de CO2 en la UE (por encima de las emisiones anuales de países como Croacia, Estonia y Chipre). Y cuando la cuota se reduzca de nuevo en 2021, la situación podría empeorar aún más si no se resuelve este problema.

Para evitar poner en riesgo nuestros objetivos climáticos, necesitamos poner fin al comercio ilegal de HFC.

¿Cómo lo conseguiremos?

  • Identificando de dónde proceden los HFC ilegales
  • Conociendo y comprendiendo quiénes se benefician de estas importaciones ilegales
  • Cumpliendo la ley
  • Apoyando a aquellos que hacen cumplir la ley