Historia 3

El impacto real del comercio ilegal de HFCs

El tráfico ilegal de HFC puede ser tan lucrativo como fácil para el crimen organizado, que no tiene porqué ser el productor de estos gases.

Ellos compran estos HFC donde son legales, traficar luego con ellos en la UE es lo único que necesitan hacer.

Los traficantes de HFC ilegales pueden hacer esto porque saben que, a menudo, las aduanas no tienen suficientes recursos para realizar todos los controles que deberían, ya que están más centradas en la detección de armas, mercancías falsificadas o tráfico de personas.

Basándose en el análisis de datos realizado por Oxera Consulting LLP, el EFCTC estima que hasta 31 millones de CO2eqT fueron importados ilegalmente en la UE en 2019. Esto supone aproximadamente un tercio de la cuota legal en 2019.

Está comprobado. Cuando la demanda se mantiene alta, los límites en el suministro que se fijan mediante cuotas acaban resultando en un incremento del coste.

Los comerciantes, generalmente, buscan la manera de reducir tiempo y costes y comprar HFC a un coste reducido es siempre una proposición atractiva. Lo que a menudo no saben es de dónde vienen estos gases y esto puede ser peligroso, ya que no hay garantía de que el producto cumpla su propósito ni, incluso, de que sea seguro al usarlo.

¿Qué ocurre realmente cuando se compran HFC ilegales?

Los HFC ilegales financian la actividad de organizaciones criminales que normalmente están envueltas en el tráfico de armas, drogas y personas. En ocasiones, los beneficios del comercio ilegal de estos gases sirven para financiar otras operaciones peligrosas y violentas.

Se trata, pues, de un grave y serio problema para el planeta y para las personas. El tráfico ilegal de HFC no es una infracción leve. Incentiva el crimen y destruye nuestro planeta.

 

Cada vez hay más conciencia del comercio ilegal de HFCs y de su impacto en los objetivos climáticos europeos. La industria y las autoridades están adoptando medidas para abordarlo, pero tenemos que seguir trabajando juntos para erradicar los gases HFC comercializados ilegalmente.